los primeros días en erlangen y nuremberg
La estancia en un país extranjero requiere al principio de un periodo de adaptación a la lengua, al entorno, a la mentalidad y, por supuesto, al clima. Aunque se puede sobrevivir con inglés, es recomendable que se compre un buen diccionario de alemán e incluso una guía sobre alemán coloquial. Esté siempre preparado para todo tipo de eventualidades climáticas, ya que, por ejemplo, el verano alemán puede sorprenderle con frío y lluvia. Tráigase ropa de abrigo.
Ya estando en Alemania necesitará dinero. No hay límites en la cantidad de divisas que puede introducir en Alemania, pero no olvide las determinaciones de su propio país. Las oficinas de cambio de divisas en aeropuertos y estaciones centrales están abiertas día y noche, así como fines de semana. En ellas puede cambiar sus divisas o cheques de viaje o en caso necesario euros de billetes en monedas para telefonear, para guardar el equipaje en las taquillas de la estación o simplemente para adquirir un billete de autobús.
Los bancos abren de lunes a viernes de 8:30 de la mañana a 12:30 del mediodía y de 14:00 a 16:00 por las tardes. El horario de apertura por la tarde varía de banco a banco pero muchos de ellos suelen estar abiertos los jueves hasta las 18:00 de la tarde. También es posible cambiar dinero en muchas oficinas de correos.
Algunos de los problemas que puedan surgir al principio encontrarán una rápida solución si toma la iniciativa y pide ayuda y consejo a sus colegas. Los alemanes no suelen ofrecer de manera espontánea su ayuda, no por falta de interés o amabilidad, sino por miedo a inmiscuirse en asuntos ajenos, pero si usted da el primer paso y les pregunta, verá que están más que dispuestos a prestarle su ayuda.
Dar una pequeña charla presentándose a sí mismo y a su trabajo puede facilitarle sus relaciones y sus tareas dentro de la nueva institución. Venga preparado con material para esta conferencia. Si no lo propone su mismo anfitrión, haga usted la sugerencia. Seguro que tendrá éxito.
